En la famosa filmación de Abraham Zapruder del asesinato de John Fitzgerald Kennedy aparece un tipo entre el público con un paraguas abierto. El hecho no tendría más relevancia si no fuera porque aquel 22 de noviembre el cielo estaba totalmente despejado en Dallas. Otra filmaciones desde distintos ángulos muestran al hombre sosteniendo el paraguas justo en el lugar donde Kennedy es abatido por las balas. La historia dio pie a todo tipo de especulaciones, desde un sofisticado mecanismo para lanzar dardos hasta la posibilidad de que estuviera haciendo alguna señal.

Pero la verdad es más retorcida que todo eso. Os aconsejo ver este estupendo vídeo de 6 minutos dirigido por Errol Morris, publicado por The New York Times en 2011 y subtitulado por Vicent Montagud. No os perdáis ni un detalle hasta el final:

“Si encuentras algo que parece realmente siniestro, que es obvio que solo puede tener una base siniestra…”, asegura John ‘Tink’ Thompson en el vídeo, “olvídalo, amigo. Porque nunca se te podrán ocurrir por tus propios medios todas las explicaciones no siniestras y perfectamente válidas para ese hecho”. Para tallarlo en piedra.

 

Fuente: Fogonazos